La ilustradora de la Ciudad de México Hilda Palafox es la creadora de la ilustración que honra su activismo y en el que la representa tirando de la mano de otras mujeres, pancarta en mano y subiendo la escalera de la igualdad.

Elvia Carrillo Puerto fue una mujer que luchó por los derechos de la mujer, fue tal su lucha y su activismo social le valieron el mote de ‘La monja roja del Mayab’, ya que consagró su vida a lograr el sufragio femenino, la emancipación de la mujer y sus derechos en México.

Fue una líder feminista en toda la extensión de la palabra.

Destacó, por encima de sus cualidades como maestra y poeta, por su discurso en favor del control de la natalidad, la libertad sexual, el divorcio y contra lo que consideraba la opresión religiosa de la época.

LA CHISPA DE LA REVOLUCIÓN Y LA LIGA FEMINISTA

En 1910, con solo 29 años, Elvia Carrillo Puerto participa en la llamada rebelión de Valladolid originada por el Plan de Dzelkoop, que llamó al pueblo yucateco a levantarse en armas contra la tiranía de Olegario Molina y el gobernador de Yucatán, Enrique Muñoz Arístegui.

Aquel movimiento fue bautizado después como “la primera chispa de la Revolución Mexicana”.

A mediados de 1912, Carrillo organiza la primera Liga Feminista Campesina en la que se discute la propiedad de la tierra, se plantea que las jornadas de trabajo deben ser de 8 horas, que hay que liberar a los indígenas de trabajos esclavos, educar a las mujeres para tener los hijos que decidan.

En 1918 se celebra en Motul el Primer Congreso Obrero de Yucatán organizado por el Partido Socialista del Sureste, en el que Elvia Carrillo Puerto incorporó el punto de “Aceptación de la mujer obrera en las Ligas de Resistencia”.

Este fue el leit motiv de su vida, luchar por la liberación de la mujer a través de su actividad social y política en las 51 Ligas de Resistencia que logró organizar.

Tras el asesinato de su hermano por los militares, en enero de 1924, Elvia continuó siendo diputada durante un tiempo, hasta que las amenazas de muerte de sus adversarios en Yucatán la hicieron dejar el cargo y marcharse a la Ciudad de México, donde continuó con su particular lucha en favor de las mujeres.

LAS MUJERES MEXICANAS DEBEN DE VOTAR

Entre 1930 y 1934 se realizaron tres congresos de mujeres obreras y campesinas en la capital mexicana y ella fue la principal responsable de reunir a las delegadas. En el Congreso de 1931 es donde surge la idea de crear una organización exclusiva para exigir el sufragio femenino.

Hasta 1947, ya bajo la presidencia de Miguel Alemán Valdés, se aprobó el derecho de voto de la mujer en las elecciones municipales en México.

Años más tarde, en 1952, la Cámara de Diputados reconoció a Elvia Carrillo Puerto como Veterana de la Revolución Mexicana y le concedió la Medalla de Honor al Mérito Revolucionario.

Elvia Carrillo Puerto recuperó su lucha y, finalmente, durante el mandato presidencial de Adolfo Ruiz Cortines, en 1953 fue modificado el artículo 34 de la Constitución para otorgar la igualdad de derechos políticos a las mujeres mexicanas, incluyéndose por tanto su derecho al sufragio.

HONORES PÓSTUMOS 

La activista murió en la Ciudad de México el 15 de abril de 1968 con 89 años de edad y sus restos se encuentran en el cementerio general de Mérida.

Recordada por su lucha encendida en favor de los derechos de las mujeres, principalmente las indígenas, campesinas mayas y las obreras mexicanas, en octubre del 2013 la Cámara de senadores de México anunció la concesión de un reconocimiento a la memoria de Elvia Carrillo Puerto por su labor de “defensa, protección, ejercicio e investigación de los derechos humanos de las mujeres y de la igualdad de género en México”.