Miguel Ángel Arroyo

Ahora más que nunca, la dirigencia estatal del PAN tiene en sus manos una importante decisión para recuperar el distrito federal 07 de Tepeaca, y para ello tiene tres sopas: que repita como candidato el inefable Mario Rincón González; que vaya el sempiterno camaleón Jesús  Morales Flores o bien que le den la oportunidad a un verdadero panista como es el caso de Esdras Bonilla Flores, actual presidente municipal de Tepetlaxco.

Sin verdaderos cuadros del blanquiazul en ese distrito, hoy en manos de Morena a través del ex priista Alejandro Armenta Mier, pues el único panista, aunque también es ex priista, José Cruz Sánchez Rojas, edil de Amozoc, el resto de los ediles en esa zona,  pertenecen a la oposición, incluyendo al PRD y PRI, así, Esdras Bonilla se constituye como la única carta fuerte del PAN en esa zona.

Conocido como otro de los territorios de los Morales Flores, donde Jesús fue diputado federal del 2012 al 2015, el distrito 07 de Tepeaca, ha sido prácticamente inalcanzable para los panistas, quienes ven como cada elección federal, les dan una tunda por los caprichos de sus dirigentes por imponer candidatos.

Caso más común y contundente, el de Mario Rincón González, quien a pesar de contar con toda la estructura del Gobierno del estado, así como inmejorables recursos económicos, recibió una paliza por parte de Alejandro Armenta, de la cual por cierto el hoy ahora legislador local, no se recupera.

Todo ello nos lleva a un simple ejercicio: ¿Qué pensará el PAN de todas estas derrotas?; ¿Por qué insiste en sostener imposiciones de candidatos que no tienen presencia en Tepeaca?; ¿Acaso no les interesa uno de los principales distritos con mayor número de votantes en Puebla?

Las preguntas pronto tendrán respuesta. Pero sin duda, sí el PAN quiere al menos competir y tener posibilidades de arrebatarle Tepeaca a la oposición, debe optar por Esdras Bonilla, quien con solo una gobernanza a 20 mil habitantes y un presupuesto raquítico de 38 millones de pesos anuales, ha logrado transformar un pequeño municipio como es Tepatlaxco, es un importante polo de desarrollo en esa región.

Esdras Bonilla, joven empresario de la construcción de solo 41 años, formó parte importante en la estructura electoral que llevó al triunfo a Tony Gali en el 2016 en toda esa región. Los números así lo avalan.

Ojalá en el PAN no escuchen  “El Canto de las Sirenas” y se decanten nuevamente por las imposiciones y cacicazgos que representan Mario Rincón González y Jesús Morales Flores, respectivamente.

En sus manos está el terminar con esta inercia de derrotas en Tepeaca y poner en manos de un verdadero panista este proyecto. Allá ellos y su mala cabeza si deciden lo contrario, luego que no se quejen.