Las próximas horas serán cruciales para el panismo en Puebla, cuando la cúpula del partido sostenga un acercamiento con el grupo de Rafael Moreno Valle, quien de entrada, no piensa en ceder el poder en su territorio. Y para ello, cuentan con su mejor carta y que responde al nombre de Martha Erika Alonso.

Lo que está en juego no es para menos. Todo el grupo en el poder, sabe que una vez que han quedado fuera de la jugada en la carrera presidencial, venderán ´muy  caro su amor´ al grupo de Ricardo Anaya, quien afirma llegará a un acuerdo satisfactorio, siempre en el contexto de ´ganar-ganar´ con el ex mandatario poblano, pero eso créame, le saldrá muy caro.

Este último punto, es el que verdaderamente tiene más que inquietos y nerviosos a los llamados panistas tradicionales, que no es otra cosa, que la esencia de El Yunque, quienes por nada del mundo, desean que dentro de estos acuerdos cupulares, el nombre de Martha Erika Alonso, sí, la esposa de Rafael Moreno Valle, aparezca en la boleta electoral en el 2018 en la búsqueda de Casa Puebla.

Por ello, la presentación este lunes de este grupo antimorenovallista, incluyendo al hijo del ex gobernador priista Mariano Piña Olaya, Juan Pablo Piña Kurczyn,  aunque no lo quiera aceptar, fue mesurado en sus conceptos en torno al escenario futuro en Puebla, pues saben perfectamente que ello está fuera de sus  manos.

Será hasta febrero cuando se dé a conocer los nombres de los perfiles que aparecerán en la boleta del 1 de julio del próximo año, incluyendo el de gobernador o gobernadora, por lo que aún falta mucha, mucha agua por correr.

En política, dicen, un día es eterno, imagínense semanas.

Aun así, las próximas horas serán definitorias para el panismo en Puebla, incluyendo por supuesto a los yunquistas, quienes desean con vehemencia que Eduardo Rivera, sea quien los saque del marasmo y olvido en el que se encuentran y sea su candidato a la gubernatura.

Aunque también deberán tomar en cuenta, que Juan Pablo Piña, sea finalmente ´el delfín´ de Ricardo Anaya. Falta muy poco para saberlo.