La universidad como una comunidad viva de estudio e investigación en la búsqueda de la verdad y de la realidad está comprometida con una alta formación académica, para que sus egresados profesionistas puedan servir como fermento activo en la búsqueda del bien común, señaló Emilio José Baños Ardavín, rector de la UPAEP.

Al impartir la Primera Cátedra a los estudiantes que comienzan sus estudios universitarios y en presencia de los miembros de la Junta de Gobierno, académicos, administrativos y comunidad estudiantil, Baños Ardavín le tomó protesta a los integrantes del Consejo Universitario que lo acompañaran en su gestión durante el periodo 2017 – 2018. Emilio José Baños Ardavín

Subrayó que toda profesión nace de la actividad humana como una aportación valiosa para el bien de las personas y de la sociedad, a través de poner el conocimiento, la ciencia y la técnica al servicio de todas y de cada una de las personas y de la sociedad en general.

“Este es el sentido último de nuestra profesión”.

Enfatizó que ser un buen profesionista no basta, se requiere también de ser un buen ciudadano, sensible a los problemas sociales, económicos y políticos del país, que por cierto, tanta falta nos hace, “necesitamos ser sensibles a esa problemática social que nos implica a todos y por ello, esperamos ese compromiso con sus deberes y responsabilidades, así como la búsqueda y propuesta de soluciones reales, eficaces y pertinentes”.

También, sostuvo que la paz y la justicia, ideal de toda sociedad y espejo del bien común, sólo se logran ahí en donde se promueven los ambientes de diálogo, orden y libertad, así como la participación ciudadana, la solidaridad y la subsidiaridad, y sólo quien tiene claro el fin último es capaz de ordenar los medios para llegar a él.

Continuando con la impartición de la Primera Cátedra, el rector advirtió a los universitarios que el presente está cargado de gravedad y que en “cada acción humana revestida de relevancia social histórica, ustedes tienen un rol protagónico, ustedes tienen algo que aportarle a su sociedad y a su entorno. Asumir este reto, abrazando este ideal universitario es la razón para la esperanza. México necesita perspectiva novedosa, audaz, y sobre todo realista que solo una generación con altura de miras, puede aportar”.

Dijo que estas virtudes, “por enumerarlas de algún modo son la religión, la piedad o patriotismo, observancia o ciudadanía, gratitud, dignificación, veracidad, amistad, liberalidad y equidad”, todas estas virtudes en conjunto enaltecen el accionar del hombre al convivir con los demás.

Enfatizó que el bien común no es una agenda, ni una plataforma política, cuando se estudia desde la lógica tomista, “me atrevo afirmar que el Bien Común es una auténtica cosmovisión, una forma de ver la vida, de entendernos como personas y de entendernos en relación con el otro.