La criptomoneda, denominada Intimate, “revolucionará” esta industria y será lanzada a finales del marzo que viene, según planean sus creadores, que en doce semanas han recibido donaciones de alrededor de 4 millones de dólares australianos (unos 3,3 millones de dólares estadounidenses) para el desarrollo del proyecto.

Leah Callon-Butler, una de los creadores de la criptodivisa, ha explicado que han escogido este particular sector para la aplicación del proyecto porque “a menudo” las empresas que operan dentro de él se ven “discriminadas”.

Debido a que “por razones morales” las instituciones financieras consideran que este tipo de contenidos es algo “sucio”.

En este sentido, Callon-Butler ha recordado que ella misma experimentó este tipo de discriminación en persona, cuando fue invitada a presentar Intimate en la cumbre Web Summit, celebrada el pasado noviembre en Lisboa (Portugal), y su invitación fue retirada “en el último momento” con la excusa de que el contenido con el que estaba vinculado su proyecto “haría sentirse inconfortable a las empresarias femeninas” que participaban en el evento.

¿Cómo cambiaría el uso de Intimate en la industria?

En cuanto a las ventajas que tienen las criptodivisas para la industria del sexo y del contenido para adultos, la australiana ha enumerado, en primer lugar, la interacción entre la anonimidad de las criptomonedas y el contacto personal que se requiere, por ejemplo, en los servicios de acompañante.

Con este sistema, un usuario “no tendría que revelar su identidad”, pero al mismo tiempo “tendría que mantener y proteger su reputación”, dado que “todos en la red ven cómo se comportan los demás”.

Así, por ejemplo, si un usuario “se comporta mal” durante una cita, el hecho se podrá reflejar en la transacción “y todos en la red lo verán”, ha explicado.

Además, Intimate tiene socios entre los ‘oráculos’, esto es, los servidores que se encuentran fuera de la cadena de bloques y ayudan a identificar informaciones importantes que requieran un chequeo, añade el diario australiano.

Según Callon-Butler, “sigue creciendo” la lista de empresas que han decidido aceptar los pagos con Intimate cuando se ponga en marcha su uso. Asimismo, la australiana cree que el uso de su criptomoneda se extenderá más allá de la industria sexual.

(Con información de RT)