Durante muchos años, el legendario astro argentino Diego Armando Maradona, considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos, a la par o detrás de Pelé, no ha podido pisar suelo estadounidense.

En varias ocasiones, Maradona hizo público su apoyo y su simpatía por enemigos del gobierno estadounidense como Fidel Castro, Osama Bin Laden y recientemente Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Ahora que el argentino pretendía viajar a Miami para presentarse en el juicio civil contra su ex esposa y madre de sus hijas, Claudia Villafañe, su visa parecía estar lista, hasta que el llamado Dios del futbol abrió la boca: Maradona estuvo como invitado en un programa de la cadena venezolana TeleSur y a pregunta expresa sobre lo que piensa del presidente Donald Trump, Maradonarespondió: Donald Trump es una chirolita (insulto común en Argentina y que significa Títere).

Matías Morla, abogado de Maradona, le había pedido al exfutbolista que no hiciera ningún comentario sobre Estados Unidos, pues su solicitud del visado iba por buen camino.

Cuando Morla concurrió a la embajada estadounidense en la ciudad de Buenos Aires tuvo otro indicio de que todo iba de mal en peor: el expediente de Maradona, dijo, había quedado en el cuarto subsuelo.