-MIGUEL ÁNGEL ARROYO

Después de escuchar los ordinarios argumentos del fallido alcalde capitalino, Luis Banck Serrato, en el sentido de que la llegada del Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, es el culpable del incremento en la espiral de violencia e inseguridad en Puebla, entendemos perfectamente porqué la sociedad ya no soporta a los políticos, incluidos los tecnócratas.

Banck pretende con estos vagos pronunciamientos, intentar confundir a la ciudadanía, sin darse cuenta que la gente sabe perfectamente que el “perdido” es él, pues no sabe o mejor dicho, no quiere darse cuenta que la autoridad municipal ha sido rebasada por la delincuencia.

“La salida de más de 2 mil 300 reos, es la causa de que la incidencia delictiva, haya aumentado en la capital”, habría justificado con desdén el munícipe capitalino, quien sabe también que la llegada de Manuel Alonso García es tardía, pues el daño difícilmente será revertido.

Hoy lo poblanos viven en el miedo y la incertidumbre, de lo que le puede pasar a sus bienes, a sus familiares y a ellos mismos.

Estos 18 meses de gestión que le quedan a Luis Banck al frente del ayuntamiento, si es que antes no renuncia al cargo que le regalaron, e ir en la búsqueda de aparecer en la papeleta electoral en el 2018, son nada, ante la magnitud del daño que se vive en materia de seguridad en Puebla.

Sin embargo, ojalá al menos sirvan, para que la sociedad valore en los subsecuente no solo el actuar de sus autoridades, sino además, les exija el bien más preciado de todo ser humano: la seguridad de su vida.

La llegada de Manuel Alonso García al frente de los cuerpos de seguridad en la capital, ha sido avalada prácticamente por todos los sectores. Es un hombre con una vasta experiencia en el tema. Ojalá lo dejen trabajar.

Asesinatos, ejecuciones, actos de extorsión, robos con violencia, atracos a mano armada a tiendas de conveniencia y cuentahabientes, robos de autopartes y casas habitación, así como el miedo de ser asaltados en el transporte público, son el “pan nuestro de cada día” de los poblanos.

Ojalá la patada en el trasero a Santizo no sea tardía, y peor aún, que mañana Banck no salga con otra excusa ridícula para justificar la criminalidad que hay en Puebla.