-RODRIGO ARELLANO

¿Que será más importante para el alcalde poblano, atender los problemas de inseguridad de la capital o que lo conozcan en el interior del estado?.

¿Quienes promueven a Luis Banck, de verdad piensan en Puebla?.

Luis Banck Serrato, el presidente municipal de Puebla, quien es también conocido como el “Plan B”, por aquello de que el grupo en el poder actual, lo considera como una opción para ser el candidato del PAN, al gobierno del estado en el 2018, ha perdido toda proporción de la inseguridad en la ciudad, y prefiere seguir “plaseándose” por el interior del estado, sin importarle que las estadísticas en asaltos y en personas muertas siguen a la alza.

El edil que fue impuesto por el Congreso local; junto con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Alejandro Oscar Santizo Méndez, viven pensando en una ciudad muy distinta, de ensueño, alejada de la realidad. Ahí está el asalto que dejó lesinados y una vida humana, a un negocio de comida.

Ambos personajes no quieren o no pueden entener que la capital poblana, la cuarta más importante a nivel nacional, vive y sufre a diario una crisis de inseguridad, que ha rebasado todos los índices. Expertos, académicos y empresarios, coinciden en señalar que los robos y la violencia actual, no se veían desde hace mucho, mucho tiempo.

Ahí estos los índices y las cifras diarias, asaltos, robo de autopates, robos a casas habitación, robo a cuenta habientes, a negocios y sobre todo, muertos y heridos, violencia y más violencia por igual, en colonias populares, unidades habitacionales, juntas auxiliares y en  colonias o fraccionamientos de nivel socioeconómico alto.

Cifras, que el llamado “Plan B” desestima, niega o simplemente las tacha como cuentos de los medios de comunicación, lo mismo pasa con Alejandro Santizo. No existe una estrategia real, sólida, concisa, ni el helicopetro, ni el programa llamado “Escudo Zaragoza” han podido disminuir los actos delictivos.

Ya es tiempo de un verdadero “Plan B” para Puebla, Luis Banck y sus promotores deben de entender que la ciudad no puede seguir así, de que sirven campañas de promoción turística, sino se puede ofrecer mayor seguridad, de que sirve que lo conozcan en la Sierra Norte o en la Mixteca, sino es capaz de ofrecer a los poblanos una ciudad más segura, tranquila, esa Puebla que todos añoramos y que cada vez se ve más lejana.