Este viernes, durante la audiencia final del juicio contra Larry Nassar, dos de las hijas de Randall Margraves prestaron su testimonio, en el que relataron que ellas y otra hermana habían sido abusadas sexualmente por el exmédico del equipo de gimnasia de EE.UU. bajo el pretexto de un tratamiento médico.

Su padre, Randall Margraves, tras escuchar las palabras de las niñas, le pidió a la jueza Rosemarie Aquilina que le dejara a solas con Nassar en un cuarto cerrado durante cinco minutos.

“Me gustaría pedirle, como parte de la sentencia, que me conceda cinco minutos en una habitación cerrada con este demonio“, solicitó Margraves.

Cuando la jueza denegó su petición, el hombre pidió estar solo un minuto a solas con “ese bastardo”. Al recibir otra denegación, el iracundo padre se lanzó hacia Nassar para atacarle. Su intento fue frustrado por el abogado del exmédico y tres agentes de la ley, que redujeron al padre de las víctimas.

“¿Qué harían si esto les hubiera sucedido a ustedes?”, dijo el esposado padre al dirigirse a los oficiales que le inmovilizaron, reanudándose la audiencia posteriormente.

“No, no me puedo imaginar lo que esto supone para un padre”, reconoció la jueza, que recalcó que “no se puede reaccionar de esta manera, empleando la violencia física y el asalto contra alguien que ha realizado actos criminales. Así no es como funciona nuestro sistema”.