Una total desilusión, cayendo más bien en la frustración, es la que ha causado entre la ciudadanía de la capital poblana, el presunto seguro contra baches que promueve el ayuntamiento de Puebla y su edil Luis Banck Serrato, pues dado sus alcances, más bien sus limitaciones, lo hace en realidad inútil.

De entrada, la mayoría de las vialidades más dañadas de Puebla, quedan fuera del listado de 65 arterias principales y secundarias que se consideran en el proyecto. Una burla.

Mañosamente, además de considerar un listado específico de baches, el seguro que cubre hasta 50 mil pesos por reparaciones impone como un requisito que los automóviles dañados tengan placas de Puebla y que se encuentren al corriente en el pago de impuestos.

Obviamente la autoridad municipal, sabe perfectamente que son miles de automovilistas que mantienen adeudos ante la Secretaría de Finanzas, incluyendo la abusiva foto-multa. Otra burla.

La destrucción de calles de prácticamente toda la ciudad, no solo ponen en evidencia la mala planeación, sino además, la pésima calidad de los trabajos que se han emprendido en la presente administración municipal. Puebla se cae a pedazos literalmente.

Las calles de toda la ciudad son un asco, pero ahora nos ponen a los poblanos, un inútil paliativo cuando una unidad motríz caiga en desgracia, lo cual es común. Sin embargo, serán contados los recursos de los 2 millones de pesos que se disponen de esta farsa, que finalmente serán utilizados para resarcir los daños.

Sin duda, una burla más de la presente administración municipal, y contando.