El Gobierno iraní se centró hoy en el reparto de ayuda a los damnificados por el terremoto del domingo pasado, en medio del descontento de los afectados por su desoladora situación.

Al lugar de la tragedia, la provincia occidental de Kermanshah, acudió en esta jornada el presidente iraní, Hasan Rohaní, para supervisar de cerca las labores de socorro y visitar a los heridos.

El presidente iraní,  enfatiza que todas las fuerzas y facilidades están movilizadas para ayudar a los damnificados por el reciente terremoto.

El mandatario persa ha informado este lunes que toda la nación iraní está triste por las consecuencias que ha dejado el terremoto, registrado la noche del domingo en la provincia de Kermanshah, en el oeste de Irán.

“Una hora tras el incidente, se estableció una sede de gestión de crisis, presidida por el ministro del Interior del país (Abdolreza Rahmani Fazli), y todas la fuerzas y facilidades están movilizadas para ayudar urgentemente a los damnificadosy heridos”, ha precisado, en un mensaje en la red social Instagram.

LA CIFRA DE VÍCTIMAS ASCIENDE

La cifra de víctimas mortales en el terremoto de magnitud 7,3 registrado el domingo en la frontera entre Irán e Irak asciende a 530 en la zona iraní, según ha informado este martes la agencia pública de noticias iraní IRNA, cifra a la que hay que añadir otros siete fallecidos en territorio iraquí.

El número de heridos también aumenta hasta 7.817, más los 300 hospitalizados en el país vecino. En la noche del lunes, el Gobierno iraní anunció el fin de los trabajos de salvamento.

(Con información de EFE y El País)