NSO Group, fabricante del software espía señala que no se puede determinar exactamente quién está detrás del hackeo.

De acuerdo al informe presentado por Azam Ahmed y Nicole Perlroth para The New York Times, desde el 2011, al menos tres agencias federales mexicanas han gastado casi 80  millones de dólares en programas de espionaje de una empresa israelí.

Los blancos de este hackeo han sido abogados que investigan la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, un economista que ayudó a redactar el proyecto de ley anticorrupción apodada Ley 3de3. Dos de los periodistas más influyentes de México y una estadounidense que representa a víctimas de abusos sexuales cometidos por la policía.

Los intentos de espionaje incluso han alcanzado a los familiares.

Carmen Aristegui en 2015 empezó a recibir mensajes de texto de números desconocidos, en los cuales le urgían a que diera clic a un enlace. En marzo, los mensajes de texto también comenzaron a llegar al teléfono de su hijo de 16 años.

El software conocido como Pegasus se infiltra en los teléfonos inteligentes y otros aparatos para monitorear cualquier detalle de la vida diaria de una persona por medio de su celular.

Sólo basta dar click a un enlace que permite la instalación del programa, de esta manera se tendrá acceso a: llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos y calendarios. Incluso puede utilizar el micrófono y la cámara de los teléfonos para realizar vigilancia, de acuerdo al informe de The New York Times.

Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad, autor de la legislación anticorrupción apodada Ley 3de3. Según un análisis forense independiente, su iPhone y el de su esposa fueron blanco en varias ocasiones del programa espía.

“La empresa que fabrica el software, NSO Group, afirma que vende la herramienta de forma exclusiva a los gobiernos con la condición de que solo sea utilizada para combatir a terroristas o grupos criminales y carteles de drogas”.

Sin embargo según el informe de este medio de comunicación, analistas forenses independientes existe evidencia de que el software ha sido utilizado para vigilar a personas críticas del gobierno así como a sus familiares.

Para muchos estas acciones, sin precedentes, buscan debilitar e intimidar a personas que se dedican a señalar la corrupción que afecta a México. Sin duda un indicativo de las luchas internas que se libran en este país, y que continúan provocando cuestionamientos a un gobierno que lleva más de 3 años enfrentando polémicas y denuncias en temas de derechos humanos.

(Con información de The New York Times Es)