El parque mexicano Cascadas de Agua Azul registró a primeros de noviembre una disminución de caudal que, de forma inmediata, “fue observada y reportada por los ejidatarios beneficiarios” de esta área natural protegida, tal y como lo recogió un comunicado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Según la misma dependencia, el área Cascadas de Agua Azul depende de dos brazos que generan corrientes provenientes del río Agua Azul y que se unen en una desembocadura en dirección al río Shumula, en el municipio de Tumbalá, en el estado de Chiapas.

Sin embargo, uno de estos brazos, en concreto el izquierdo, no está dotando de agua a las cataratas, como venía siendo habitual.

Según la Conagua, el parque presenta un colapso en su bordo izquierdo, “lo que generó que gran parte del agua que transitaba en dicha corriente se desviara hacia el brazo izquierdo”. Asimismo, la dependencia detectó que la sismicidad en la zona y la composición del suelo son factores que influyen en la escasez de agua.

Para restablecer las corrientes, la Conagua informó que autoridades federales, estatales y municipales realizarán trabajos de excavación, “específicamente a la altura donde el agua se desvía hacia el brazo izquierdo”, con el objetivo de “reorientar el flujo a su condición habitual”. 

Cabe mencionar que las Cascadas de Agua Azul resguardan uno de los ecosistemas más exuberantes de la República Mexicana.