Ya salió “humo blanco” al seno de la dirigencia estatal del PAN de cara a la nominación del abanderado en Tepeaca que buscará una curul en San Lázaro. Con Jesús Morales Flores,  fuera de la carrera por el distrito 07, el enfrentamiento solo se reduce a un combate entre dos, los cuales buscarán la mayoría de los 220 mil votos que están en juego.

Uno de ellos representa la imposición. El otro, la militancia.

Uno de ellos, no es que quiera esa posición, es para lo que le presuntamente le alcanza.

El otro, pertenece a la región. Mejor aún, tiene seguidores y estructura.

Usted sabe perfectamente de quienes hablamos. Mario Rincón González, hoy diputado local y distinguido presidente de la Comisión de Seguridad en el Poder Legislativo.

La otra parte, Esdras Bonilla Flores, presidente municipal de Tepatlaxco.

El distrito federal 07 de Tepeaca, cuenta hoy día con poco más de 220 mil ciudadanos en la lista nominal, de los 13 municipios que comprende esta demarcación electoral, entre los que se cuentan Mixtla, Amozoc, Cuautinchan, Tecali, Tepeaca, Tepatlaxco, Tlanepantla, Acatzingo, Cuapiaxtla, Acajete, entre otros.

El botín se aprecia apetitoso y más aún en una contienda que se prevé sea la más cerrada en la historia de Puebla con la aparición de Morena.

Jesús Giles, mejor dicho, Martha Erika Alonso, deberá ser muy cuidadosa en el momento de las definiciones en este distrito, uno de los de mayor volumen electoral en la entidad.

La ecuación es simple: dedazo o estructura.

Más de 220 mil votos bien valen la pena el llamado a la reflexión.