El incidente del domingo por la noche en Chilchotla es considerado ya como la mayor tragedia resgistrada en este municipio poblano enclavado en la sierra.

En un panteón improvisado, por que en la comunidad de San Isidro no cuentan con un capo santo, los familiares y amigos de las personas muertas por la explosión de pirotecnía enterraron a sus seres queridos.

Con mariachi, flores, globos y lagrimas, los 14 cuerpos de los fallecidos recorrieron las calles de la comunidad de San Isidro, después de escuchar misa, para ser entrerrados en un terreno de la propia comunidad.

La regidora de Salud de Chilchota, Angelina Fabián Sánchez, informó que las autoridades locales están al pendiente de las personas heridas, tras la explosión ocurrida en la comunidad de San Isidro, y que fueron hospitalizadas en varios nosocomios de la entidad.

Informó que el presidente Valentín Medel  ha dado las instrucciones a sus subordinados para brindar el apoyo necesario a los familiares para que se puedan trasladar a ver a sus pacientes.

Asimismo, dijo que las 14 víctimas de la explosión fueron sepultadas la víspera, donde la población del lugar mostró su apoyo a sus familiares, además de lamentar los hechos.

En entrevista, Fabián Sánchez dijo que fue el martes por la noche que los cuerpos llegaron a la comunidad, los cuales fueron entregados a las respectivas familias y ayer se llevó a cabo una misa de cuerpo presente para sepultarlos.

Resaltó que el lugar del camposanto ya había sido donado desde meses atrás y ahora se logró liberar el espacio a fin de poder utilizarlo.