La incorporación de uno de los cuadros más valiosos del PRI en la región de Tepeaca a las filas del morenovallismo, figura que recae en el ahora diputado independiente Sergio Salomón Céspedes Peregrina, sin duda representa un fuerte golpe para las aspiraciones del tricolor por mantener el control de ese municipio.

La llegada del ahora ex priista al proyecto de la coalición ´Por Puebla al Frente´ -ahí se llamará la coalición-, tiene un responsable. Se llama Fernando y se apellida Morales Martínez, sí el hijo del ex gobernador Melquiades Morales Flores, hoy de plácemes en Costa Rica, es el responsable de la llegada de Céspedes a este proyecto.

Como parte de la ´pepena´ de candidaturas del morenovallismo, al menos así la calificó este mismo jueves el dirigente estatal del PRI, Jorge Estefan Chidiac, al cual por cierto el propio Sergio Céspedes le guarda un profundo agradecimiento y respeto, llegará este personaje, quien bajo las siglas de dicha coalición y enfundado en los colores de Movimiento Ciudadano (MC), buscará convertirse en el primer regidor de Tepeaca.

Considerado uno de los municipios más importantes de Puebla tanto por su extensión territorial, como por su actividad comercial y económica, Tepeaca es uno más de los  feudos de los Morales, por lo que no iban a dejar pasar la oportunidad de ´lanzar sus redes´ a uno de los personajes con mayor aceptación en la región, valor que sin duda en estos tiempos de rechazo a los políticos, vale oro.

Céspedes abandona el PRI, donde créame deja muchos amigos, muchos de los cuales se sumarán a su nueva enmienda, por una simple y sencilla razón: no fue valorado.

Con antecedentes que lo respaldan, tanto al frente de la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del estado, como en las tareas de gestión para su distrito electoral, sin duda, Céspedes tiene un futuro prometedor, pese al crecimiento de Morena en la región.

Según el propio Estefan Chidiac, la ´pepena´ de candidaturas a la larga dañará al morenovallismo, quizá a la larga en muchos casos tenga razón, pero no en el caso de Sergio Céspedes. Al tiempo.