SE VA EL TIRANO, PERO TRIUNFANTE

Se va pero no se va. O sea que se queda, pero no va a estar aquí. El caso es que Rafael Moreno Valle termina su gestión como gobernador de Puebla, para dar paso al gobierno de la reconciliación poblana que encabezará Antonio, Tony, Gali Fayad.

Moreno Valle nos deja un legado de autoritarismo, prepotencia, soberbia, arrogancia, tiranismo. Hizo lo que quiso. Amenazó y cumplió.

Encarceló a sus enemigos políticos sin chistar y menos aún, sin respetar la ley, la que aplicó no sólo de acuerdo a sus intereses, sino para cumplir sus caprichos. Durante este sexenio sólo existió la ley de Moreno Valle.

Hizo las obras que quiso y que apantallaron, que impresionaron al visitante y un tanto a los locales. Puentes inútiles, ciclopistas sin terminar, museos de decoración, obras de fachada, centros de salud y hospitales que funcionan a medias, entre otras inversiones sin beneficio social, sólo personal.

Repartió negocios a largo plazo: Aguas de Puebla, Centros Integrales de Servicios (CIS); concesiones en la Ciudad Audi, fotomultas.

Los Poderes del Estado desparecieron en la práctica. Los funcionarios siempre vinieron de fuera del Estado cerrando oportunidades a los poblanos. Los partidos políticos están a su servicio.

El endeudamiento público se oculta, pero es histórico. Por medio siglo los poblanos habremos de pagarlo.

Humilló, pisoteó, aniquiló, golpeó. Violencia innecesaria.

Siempre ha odiado a Puebla y a los poblanos, dice, “por lo que le hicieron a mi abuelo”.

Todo un dictador.

No sé qué tanto se quejan de Adolfo Hitler o de Donald Trump, si los poblanos tienen a Rafael Moreno Valle.

Ah, pero aún con todo esto y más, el gobernador se va triunfante. Termina limpio (al menos hasta hoy); se va sin ser perseguido por la PGR; concluye de la mano del poder presidencial y está en la competencia por la candidatura presidencial del Partido Acción Nacional.

¿Quieren más?

Mínimo, será Senador en el 2018, su esposa candidata a gobernadora y en el 2024 buscará otra vez la candidatura presidencial. Igual y la gana.

Moreno Valle ganó elecciones. Las intermedias fueron para él: se adjudicó las alcaldías más importantes logrando hacer del PRI un partido en el poder, pero de pueblitos.

Gobernador, puso gobernador.

Honor a quien honor merece.

La neta.

Lo único que esperamos de Moreno Valle, es que a partir del  1 de febrero ya no se levante todos los días, pensando en cómo #joderaPuebla.

EL VERDUGO

“A ellos ya les tocó”, decía el entonces gobernador Melquiades Morales Flores, por aquellos años cuando Antonio, Tony, Gali se acercaba intentando ser parte de ese equipo de trabajo. Siempre le dio una sonrisa y una palmadita en la espalda, pero nunca lo incorporó a su gabinete. El Verdugo dice: Ironías, hoy, el hijo, Fernando Morales Martínez, si tiene cabida en el gabinete de Gali.

Es cuanto por hoy

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