-MIGUEL ÁNGEL ARROYO

La intención de Luis Banck por modificar el Código Reglamentario Municipal (Coremun) para regular el horario de venta de bebidas alcohólicas después de la medianoche en tiendas de conveniencia, incluyendo más de 300 Oxxos y vinaterías, bajo el argumento de inhibir los insospechados índices de delincuencia que se registran en la capital poblana, podría ser otro de los desatinos del alcalde, quien en esta ocasión se echará encima a la Canaco, influyente cámara empresarial que aglutina a miles de socios, muchos de ellos, dedicados precisamente a este giro.

No se sabe a ciencia cierta, si esta estrategia obedece en realidad a su desesperada encomienda por reducir la violencia y la inseguridad en la Angelópolis, o bien por seguir en la agenda mediática, con el ya obsesivo proyecto de posicionarse entre la sociedad y aparecer en la boleta electoral del 2018.

Lo cierto es que esta medida, la cual incluso el propio Banck pretende ampliar a la zona conurbada de la capital poblana, violando con ello la autonomía municipal, o será que ya se siente gobernador (sic…) ya enfadó y en serio a los comercios establecidos, pues verían como una de sus principales fuentes de ingreso, se viene abajo por las estrategias fallidas de la autoridad municipal por terminar con la delincuencia.

Otro tema que no ha tomado en cuenta, aunado a que ni siquiera Banck y todo su brillante equipo de trabajo se han acercado al menos a los órganos empresariales para plantearles esta medida, es el hecho que muchos de los comercios, cuentan con licencia de funcionamiento de 24 horas al día, es decir, el ayuntamiento incurriría en un acto ilegal.

Los comerciantes, con justa razón, argumentan que a algo a lo cual tienen derecho, no se puede retirar y peor aún, cuando no siquiera les han corrido la mínima atención de tomarlos en cuenta y pedirles su opinión,

Los traspiés de Banck en su administración son recurrentes y en esta ocasión, se metió en “camisa de 11 varas” al confrontar con las cámaras empresariales, quienes no lo duden,  pondrán el “grito el cielo” cuando se haga la reforma al Coremun.

Por cierto, sería bueno que el propio Banck nos dijera cómo le va a hacer por ejemplo para implementar esta medida de regulación de venta de alcohol en el municipio de San Pedro Cholula, donde gobierna su amigo José Juan Espinosa.